Se divorcio en la fiesta de boda

Matrimonio duró minutos: fiesta suspendida, lágrimas, insultos y ruptura.

Los nombres de los implicados no han trascendido; tanta es la deshonra que alguna ley no escrita o una mano divina ha hecho que por ahora todo quede en el anonimato. Lo único –y lo más importante—es que un novio de Arabia Saudita ha pedido el divorcio a su mujer incluso mientras los invitados todavía festejaban en el salón de actos de un hotel capitalino.

De acuerdo con una nota del diario británico The Daily Mirror, mientras festejaba con su familia, el novio recibió una llamada de un hombre, quien le aseguró que era el amante de su mujer y que, para dar testimonio, le acababa de enviar un ramo de flores y una memoria flash con fotos muy íntimas que lo demostraban.

 

No debía haber revisado este dispositivo de memoria el joven recién casado, pero la curiosidad y la soberbia son más poderosas que el más fuerte de los huracanes. De manera que el esposo traicionado buscó cómo visionar aquellas imágenes que cambiarían el curso de la historia familiar.

"Decidió divorciarse de su esposa en el acto", aseguró a la prensa el único nombre que se ha hecho público, el del predicador religioso Shaikh Ghazi Bin Abdul Aziz al Shammari.

Según ha trascendido, el amante le había suplicado a la muchacha que suspendiera sus nupcias y se fuera con él, pero ella persistió en su empeño de contraer matrimonio con su novio oficial para así empezar de cero una nueva vida, obviamente sin él. Fue entonces que el despechado le amenazó con difundir sus fotos íntimas. Y, en efecto, no se trataba de una falsa amenaza: las imágenes llegaron al más triste de los destinatarios: el esperanzado novio.

Fiesta suspendida, lágrimas, insultos y la ruptura al acto de lo que hacía apenas unos minutos que había quedado en los registros notariales.

"El novio vino a verme al día siguiente; estaba bajo los efectos de un fuerte trauma emocional”, aseguró al Shammari.